Tiende tu propia ropa

Tiende tu propia ropa: Estoy realmente agotada de lavar su ropa, lo peor es que paso horas en eso se me desgastan las manos, hasta me duelen y cuando termino, tengo que tenderle su ropa, nunca hace nada ni siquiera un gancho me pasa, yo definitivamente soy una esclava.




Esas palabras permanentes se escuchaban de los labios de Salomé a diario, era como un sentimiento reprimido que no le decía a su esposo, a todo el que le preguntara ¿Cómo estás?, ella lo primero que hacia era responder con otra pregunta diciendo ¿tu tiendes tu ropa?

Tiende la ropa; física y emocionalmente

ropaEn una ocasión un señor le respondió, yo tiendo mi ropa la de mis hijos y hasta la de mi esposa, no solo físicamente sino emocionalmente, el tendedero de cosas es como cuando colocas todas las cosas pesadas de tu vida para que sequen y al secar las recoges mas livianas, yo puedo secar las lagrimas de mi esposa y mis hijos para hacer su caminar más ligero.

Si, pero yo me refiero a tu ropa física reclamo Salomé, el señor con mucho respeto le dijo, si no puedes colgar la ropa que te colocas por fuera menos podrás colocar la que tienes adentro. Muchas veces, somos esclavos de nuestras cargas y emociones, es posible que nos toque colocar las cosas de otros y las de nosotros en la cuerda, pero sea un gesto de repulsión para nosotros.

La cuerda no es solo donde colocas las cosas pesadas, a veces es donde colocas algo liviano, pero sin un gancho adecuado se puede caer, así es la vida puede que existan cargas pesadas que coloquemos en manos de Dios y sean sobrellevadas por el viento de su amor y secadas con sus manos, pero también es posible que confiemos tanto en nuestras capacidades que al ver una carga liviana creamos poder sobrellevarla solos.

Dios es la cuerda que te sostiene, los brazos que te abrazan y los pasos que te acompañan, pero también es el silencio que escuchas si no estas dispuesto a colgar tu propia ropa, el te ama tanto que es capaz de sobrellevarte aun sin que lo llames, de secar tus lagrimas en silencio y colocarte ganchos para sostenerte en la prueba.

Hoy recuerda que el te ama con un amor puro y de entrega, sin condiciones ni reservas, un amor como el de Corintios 13:5 un amor que “no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita y no guarda rencor”, por lo tanto, acércate a la cuerda que te ama y jamás se irritara porque llegues goteando de lágrimas.

Psic. Simoné Armella
@soysimotiva

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