Escuchar la voz de Dios

“Dime lo que escuchas y te diré quién eres”, era el dicho que repetía mi abuelo cada vez que me escuchaba alguna canción, ¿Por qué soy lo que escucho? Eso no determina quien soy, pero él contestaba: no determina, pero influye en tus pensamientos y tus acciones.



Eso me causaba gran atención, no entendía como lo que escuchamos puede ser tan influyente, pero un día conocí a Pedro cada vez que lo escuchaba hablar era como una palabra de Dios enviada para mi vida, ¿Qué hará Pedro que yo no hago? ¿Por qué siento paz cuando escucho sus palabras? Es como si hablara con Dios.

El sonido de la voz de Dios

escuchasUn día Pedro me invito a su casa a desayunar, al llegar escuché una música tan bonita que de inmediato pensé ¿Qué será eso que escucha? Al momento note que era música cristiana y me llamo la atención como un chico de la misma edad que yo escucha todo el día esa música, y le pregunte: ¿Cuál es tu grupo de música favorito?

Me gustan todos los grupos que sean cristianos, justo en ese momento me sorprendí y me di cuenta que ya sabia que hacia el que yo no. Muchas veces la música que escuchamos es la que repetimos a diario, puede que hasta inconscientemente la cantemos sin darnos cuenta, nuestro cerebro es como una caja de tesoros, donde cada cosa queda guardada y archivada, es posible que en momentos menos inesperados nuestra caja se abra y ¿Qué esperas encontrar?, acaso canciones de fortaleza que te darán la seguridad de que no estás solo que Dios está contigo.

Hoy no te estoy diciendo que borres todo tu historial de música, pero si te insto a que revises lo que estas escuchando, cada cosa que escuchas será tu bendición o tu perdición, se lo que quieras ser, escucha lo que desees escuchar, porque Dios nos dejo un libre albedrio, pero eso si atente a las consecuencias de las cosas que elegiste hacer, decir y escuchar.

¿Te has preguntado alguna vez si Dios habla a través de canciones? ¿Te imaginas que este tocando a tu puerta por la música y por estar escuchando otras cosas no escuches el golpe? En Apocalipsis 3:20 nos dice: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrare y cenare con el y el conmigo”. Nuestro Señor puede tocar a la puerta en cualquier momento, hasta es posible que ahorita lo este haciendo, por lo tanto, pregúntate ¿lo estas escuchando?

Psic. Simoné Armella

@soysimotiva

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