Trabajo: agradece que lo tienes

Cada noche al pasar por la esquina de mi trabajo, me encontraba con dos señores abrazados temblando del frio; vendía plantas de
menta, manzanilla, hierba Luisa y Cedrón, todas las noches al acercarte a ellos escuchabas un susurro diciendo ¡hierbas, hierbas, para el malestar!

Un día me detuve, me acerque a ellos y pude notar su risa baja, su mirada perdida, su voz llena de tristeza y pocas palabras, le compre unas maticas de manzanilla y seguí, pero en mi cabeza no dejaba de rondar la idea de que algo pasaba y me devolví, al hacerlo los vi buscando comida en la basura de la esquina.

Trabajo: debemos saber apreciarlo

trabajoEs impresionante como en ocasiones Dios te muestra sin palabras donde está tu misión, es importante ver a un lado para notar lo que pasa sin necesidad de hablar, sin darme cuenta el estaba mostrando que mi misión era dar algo de comer a esos señores que con esfuerzo y con lo poco que tienen salen a trabajar. ¿Saben que otra cosa podemos aprender de esta historia? ¿Cuántas veces nos quejamos de nuestro trabajo? ¿te has preguntado que pasa si te despiden? ¿Qué vas a hacer?

Con dificultad respondemos a estas preguntas porque realmente nos sentimos tan seguros en el trabajo que pensamos que, aunque no nos guste no nos van a botar, pero, ¿no crees que muchas personas desempleadas quisieran tu trabajo?

Es difícil entender esto un lunes en la mañana o un viernes que quieres que llegue rápido la hora de salida, pero estos señores con edad avanzada, sin trabajo, salen a la calle a vender hierbas para poder comer, ¿Por qué tu que tienes un trabajo estable te quejas por un día más? ¿Acaso no notas que eso es lo que te da cada día para comer?

Hoy es un buen día para agradecer por nuestros trabajos y para darnos cuenta de si estamos trabando por trabajar o estamos laborando para ser un mejor profesional. Recuerda este versículo “Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie de este mundo, conscientes de que el Señor los recompensara con la herencia, ustedes sirven a Cristo el Señor” (Colosenses 3: 23-24). Se fiel a las promesas divinas, porque el que esta en los cielos conoce tus problemas y trabaja por resolverlos.

Psic. Simoné Armella
@soysimotiva

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