Te presto mis zapatos

Marta cada vez que entraba a la cocina se cambiaba los zapatos, siempre con sus mejores tacones al llegar y con los zapatos mas
rotos y sucios para trabajar, un día discutiendo con la dueña le dijo es que usted no se cambia sus zapatos, la dueña se quedo sorprendida y le pregunto: ¿Cómo que no me cambio los zapatos?



En ese momento Marta empezó a explicarle, es que siempre con sus zapatos finos y bien delicados, no entra a mi cocina para ver que sucede, aun cuando sabe que la vida de su restaurante está aquí adentro; por lo tanto, eso no la hace poner en nuestro lugar y no entiende nuestras necesidades.

Zapatos que no son tuyos

zapatosSin embargo, le presto mis zapatos un día para que entienda mi posición, soy una persona humilde y trabajo por necesidad, aquí en esta cocina no están las condiciones actas para trabajar y sus pagos no llegan a tiempo, entonces, como juzga nuestro trabajo si sus
zapatillas siguen estando perfectas.

Muchas veces como seres humanos tenemos una tendencia a juzgar el trabajo del otro sin ver lo que pasa con nosotros, somos seres humanos con tendencia al pecado y cuando juzgamos no nos ponemos en el zapato del otro no lo estamos amando por lo tanto estamos incumpliendo el mandamiento de amar a nuestro prójimo.

Pero, también es cierto que muchas veces no entendemos la posición del otro porque no es la de nosotros y realmente no nos afecta, sin embargo. ¿sabes una cosa? Eso en algún momento te puede pasar a ti.

Hoy en día muchos están siendo juzgados por su nacionalidad, sin piedad son tratados como esclavos sin mirar su necesidad, si esas personas se atrevieran a leer la historia quizás encontrarían países como el suyo que han pasado por necesidad y otros le tendieron la mano.

Recuerda que el Señor de los señores también paso necesidad y tuvo que morir a si para comprender lo que era realmente padecer, eso lo puedes leer en marcos 8: 31 “Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía padecer muchas cosas, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas y ser muerto para resucitar a los tres días”.

La necesidad es una condición que a todos en algún momento nos afecta, hasta es posible que tengas que quitarte polvo para colocarte tus zapatos viejos porque no tienes para comprar unos nuevos, es por ello que te invito a que el día de hoy revises tus zapatos es posible que no estés viendo el piso por donde pasaron.

Psic. Simoné Armella
@soysimotiva

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